martes, 25 de mayo de 2010

POESÍA JOVEN DE SANTIAGO




DÍAS TURBULENTOS

Gabriel Hoyos

Persuado mis días
con impaciencia.
De esta manera rompo
diarios, libros, cuadernos, jarrones de cemento
y también de porcelana con bastante fuerza.
Camino varias veces
por el mismo lugar,
una y otra vez caminando
abriendo los ojos,
cerrándolos.
Lastima que no tengo a nadie a mi lado
para hacerlo mi cómplice:
muerdo una lapicera, le succiono su tinta,
la saboreo
y luego
sonrío como un payaso con dientes desafortunados,
aunque piense que esto es obra de mi buena fortuna,
excesiva de los días,
derrochada de tan generosa.



LOVE IS WAR

Néstor Mendoza

Nada nuevo bajo la luna
Cuando me subleva la sangre
Sobre las sábanas
Aún tibias
Restos
De la última batalla perdida.




CAMBIO

Pablo Gramajo

OH eternidad sublime y encantada
Donde el tiempo murió
Déjame corromperme un instante
Para dar amor en el crepúsculo y la aurora.

OH tiempo que no perdonas nada
No me lleves como las aguas del río
Déjame contemplar a mi amada
En la quietud de las horas pasadas.

OH eternidad temporal, tiempo eterno
Estoy haciendo tirano y fraterno
Mi amada esta aquí, deslizándose
Durmiendo entre mis brazos y marchitándose.



SENSIBLE VOS.

María Julia Jorge Auad

Salto al vuelvo. ¿Intentas agarrarme? ¿Me vas a seguir?
Toma de mis pies, intenta agarrarlos en pleno salto.

Yo intento caer, entre más caigo mas vuelo, y no vuelvo.
Voy envuelta y sin vuelta.
Miro el suelo, y suelo no reconocerlo.

¿A donde voy? Pregúntatelo a vos mismo.

Yo, en esta caída en vuelvo (sin fin)
Me divido y no diviso tu figura.

Pregúntate a vos mismo.


jueves, 15 de abril de 2010

MIX DE POESÍA SANTIAGUEÑA

Delicias para la noche de un viernes (Antonio Cruz)

VISIÓN DEL EXILIO
(Carlos Eduardo Figueroa)


El exilio es un viaje de ida,
El zarpar de un barco en la alta noche furtiva.
Es también un viaje interior,
una inquietud, un dolor,
¡las heridas de la cruel ausencia!
Obligados senderos nos llevan
por insensibles ciudades oscuras
donde la casa paterna está ausente,
esa que palpita desde la lejanía
cual gaviota en el mar herida.



PRUDENCIA
(Juan Manuel Aragón)


Marcela guarda en sus silencios

paciencia de siglos

a vecescuando me mira

es como si tratara de desentrañar

tanto suburbio que llevo encima

yo respeto su prudencia

de callary quedarse así

reconcentrada

pidiendo perdón

a los dioses del bosque

por haberlos abandonado

para sufrir

esta ciudad

y su olvido.



ELEGÍA DE UNA METÁFORA IMPOSIBLE
(Lucas Cosci)

Como un barco traficante
que lleva y trae
estibas de sentido
entre un puerto y otro puerto,
se despeja un nuevo dominio en el decir
para luego la ruta ser posible.
No puedo resistir esta poética insolencia
de buscar esa palabra imposible
adonde ella se diga a sí misma,
adonde se muestre desnuda y sola
en su más salvaje ingenuidad,
y hacerla mía para siempre.
Sin embargo,
me quedo mirando siempre desde el puerto
con las manos vacías y el alma desolada.



PLEGARIA PÁLIDA
(Verónica Pizella)

No querer tocar abstractos
llegar a mi último pelo marrón.
(Alejandra Pizarnik).
Todo
nos ha sido ajeno.
Y sin embargo,
todo,
en los cuencos de la palabra
se ha adormecido en derrota
para saberse nuestro.
La lluvia,
los amores,
los fracasos,
todo,
derramóse en viento;
en bruma,
en trueno,
en soplo y barro entre las manos;
todo,
en el sosiego de la fantasía,
en la sangre de la incertidumbre,
supo ser nuestro.
Y sin embargo,
aquí estamos,
sin aromas,
sin revoluciones,
sin espejos,
desplumándonos en la palidez de la plegaria
en estos torpes y castos sentidos.

viernes, 2 de abril de 2010


ANGEL DE LUZ
_____________________(Selva Yolanda Ramos)

Un ángel de luz rozó la piel del mundo
y conmovió galaxias en su vuelo;
era un ángel de luz – yo lo recuerdo –
y era breve su rastro lozañero.

Era el tiempo en que el amor
amasaba ilusiones
en el surco primero de la siembra
y era la flor y el fruto
y la saciedad del hombre
y de la sed.
Era su risa un pájaro aterido

Ahora, sin mengua y sin temor,
en el corazón exacto del misterio
vibra su ser de amor estremecido
y nos tiende su mano y nos espera

domingo, 14 de febrero de 2010

PREMIOS EL LIBERAL

EL LIBERAL premia las mejores letras santiagueñas y regionales

Después de un largo y arduo trabajo de selección, el jurado del Certamen Literario Regional de Narrativa y Poesía, determinó las obras ganadoras en los rubros Narrativa Cuento Tradicional, Narrativa Microrrelato, y Poesía.
En el rubro Poesía, el primer premio fue para “Tiempo”, de Alfredo César “Tinco” Andrada, con el pseudónimo El San Telmo, oriundo de Añatuya y actualmente residente en la Capital Federal; el segundo para “Noche de lluvia”, de Carlos Figueroa (Maurizio), de Santiago del Estero; y el tercero para “Los barcos”, de Claudia Rosalía Correa (Blavshencka), de La Banda.
El jurado estuvo integrado por la Dra. Hebe Luz Ávila, el Licenciado Hugo Rubén Campos y el Dr. Antonio Jesús Cruz.




1er. Premio - Tiempo


Diré la infancia

En la heredad del tiempo.

De fragantes mañanas con

pájaros renuentes en los patios de tierra con rayuelas.

Diré la magia de elevar con los dedos el sol

sosteniendo el día luminoso de algarrobas.

La del sereno quebracho que se abandonaba dichoso hacia la brisa y en la copa verde,

aleteaba la alegría.


Diré la infancia.

La de la tierra santiagueña,

parda y misteriosa como una urna griega.

Infancia de andar caminos intensos,

generosos de polvo desbordado,

donde dolían los pies desnudos hasta la boca

y en los labios surcaban ángeles de sal.


Diré la adolescencia

sobre la despareja costa del Salado.

La cintura atemporal aún custodia los susurros de la hembra joven,

morena desnudez que olía a piel bruñida y a retamas.

Bajo una pérgola de dioses moradores de la luna,

relinchos de potros cabalgando

la evocan palpitante junto al río

Diré la adolescencia.

Allí, el norte alegre y memorioso habita.

Tunales florecidos

amarilleaban un templo de duendes desvelados,

en el espejo nocturno de los ojos

celebraban la música del monte y del cantor.


Tendido en la hierba

mi mirada se llena de astros rutilantes mientras la noche profunda crece.

Cierro mis párpados.

Imágenes de siglos en mí se funden.


Pseudónimo: El San Telmo
Autor: Alfredo César “Tinco” Andrada
Oriundo de Añatuya Actualmente reside en Capital Federal



2º Premio - NOCHE DE LLUVIA


Lejos del ayer…

llueve en la noche memoriosa de Santiago.

Ecos de bombos retumban detrás de las sombras,

mientras el aguacero bate un son de hastío

en la ardiente plenitud del verano

y nos impulsa a volver a la orilla de los mares.

Quizás allí, lúcidos poemas de Montale

puedan atenuar la inquietud y el desamparo.

Sigue lloviendo aquí…

aunque no en Liguria y oscurece tanto.

Con su latir viene a mí, sin saber por qué

la imagen de un barco

que toca las costas queridas del pasado.

Esta noche, la lluvia es un ángel

con su manto de piedad sobre las calles,

donde guarda la memoria de un grande

que pasó tañendo su lira inolvidable.


Pseudónimo: Maurizio
Autor: Carlos Figueroa
Santiago del Estero



3er. Premio - Los barcos

Allá van dos lágrimas

Que se pierden en el naufragio

De un hule.

Dos bizcos atardeceres

Que deshacen sus anclas

Mirando al espejo de Fridda

Dos almas de papel

Que encuentran

Un nuevo retorno

Quemando sus pupilas

En el olvido.

Pseudónimo: Blavshencka
Autor: Claudia Rosalía Correa
La Banda

domingo, 10 de enero de 2010

TRES POETAS JÓVENES DE SANTIAGO DEL ESTERO



OJOS

Esta manía de descascararlo todo

de querer tocarlo con los ojos todo

todo lo que hay debajo de todo

con estos ojos a cuadritos que me he tatuado en los míos



esta manía

me detiene mientras me flota.

-------------------------------------------------Verónica Pizzella.




IMPOSIBLE


Es imposible que vuelvas

he cambiado cerraduras

y uso llaves nuevas.


Mi corazón

bien

gracias.

------------------------------------Néstor Mendoza





TÉCNICA PARA SALIR DEL SER


Sentarse frente al espejo

Pensando en “No soy yo “es aquel.

Después de muros de la mente, que unen, encierran y separan.

-Enfocarse en cualquier espejo corriente.


Mirar al reflejo. (Fijamente al rostro).

Hasta solamente ver los ojos, profundos.

¿Qué esconden? ¿Qué gritan? ¿Qué sensación provocan?

-Interrogantes, que vendrán a tu cabeza.

Ya perdido el reflejo.

Se consigue ver el panorama real.

Que es...

Como el ruido de un disparo.

La caída de un suicida.

El ultimo suspiro, tuyo o mío… ¿de quien?

¿Acaso nos pertenece?

--------------------------------María Julia Jorge Auad

Textos tomados del blog http://lajetaliteraria.blogspot.com/




jueves, 3 de diciembre de 2009

MÉDICOS

En el día del médico, una poesía.




MÉDICOS

Casi,

como pequeños dioses

sin Olimpo,

le disputan a la muerte

palmo a palmo,

su tesoro.

Acostumbran habitar

esa enlutada geografía,

justo a las puertas del infierno,

y, como ángeles invictos,

merodean

por los sitios

dónde ya casi nadie

nombra con exactitud la vida,

inventando nuevas savias

con despojos.

Ellos

tratan de hacer la luz

aquí, donde casi siempre,

se huele a dolor, oscuridad

y muerte.

martes, 27 de octubre de 2009

TRES VOCES POÉTICAS


TRES VOCES POÉTICAS DE SANTIAGO DEL ESTERO







QUÉ DÍA TAN EXTRAÑO

Qué día tan extraño
cayendo en torno mío
vestido de un dolor que va a lo hondo
y rigurosas aves.
Ved a mi alrededor el cielo gris, maldito
destilando una fiebre que encanece a quien
toca.
Ved como no hay secreto que permanezca
oculto
ni corazón que arda.
Yo seguiría en pie, viajando
en busca de otro sitio
pero me ciega el alma esta mañana.

(Alberto Tasso)


Testimonio II

(fragmento)

Ahora ya sabemos que el mapa no era cierto.
La tierra era algo más que ese contorno sobre papel de seda.
Allí estaban los ríos, los países, las islas.
Y de los hormigueros no nos dijeron nada
ni de los otros ríos con niños diminutos
muriéndose en silencio
ni de una espalda negra quebrada a mediodía
por una espalda blanca
ni de los bandoleros escapados del cuento
ladrones de cereal
gerentes del veneno castrador de la luz
ni del amanecer rodando hasta la boca
adentro de una lágrima
ni de vos
ni de mí.
Betty Alba



Sueños como aullidos

Hasta qué punto, sueño de uno...
aullido de uno...
El rostro de un vagabundo
está indeciso de salitre, de monte,
de quebracho, de río.
Los cabellos le crecen
como un aullido.
Cuando muera,
morirá su máscara
morirá su cáscara.
Caminante...
sobreviviente...
torbellino en sombra...
hasta qué punto, dolor de uno,
aullido de uno.
Voy por la senda de tu exilio
busco tu risa,
la entrego a los corazones esparcidos,
a la inmensidad de luces y de sombras,
a los sueños como aullidos.
(Hugo Orlando Ramírez)