martes, 25 de agosto de 2009

DOS POETAS

Paisaje Urbano (Antonio Cruz)



Santiago del Estero
II

¿Quién me legó esta ciudad envejecida,
esta memoria de un tiempo
que no me pertenece?
Los paisajes que la noche inventa,
la reiterada porfía del mediodía ciudadano,
ocultan un antiguo cansancio
bajo la piel del tiempo
sobre las veredas.
Ahí donde mis pies repiten una huella penitente,
otra sombra pensó con tristeza
las cosas que hoy pienso,
las palabras que uso a diario,
la costumbre del verbo.
Alguien ha sabido de esta soledad en el tumulto,
alguien
ha escrito los versos
que dibuja mi mano.
Hasta el río lleva su pulso detenido
por un derrotero ya trazado.

(de La piedra de Sísifo)

Francisco Avendaño Rímini







Luna urbana (Antonio Cruz)
ECLIPSE DE LUNA
Un antiguo rito consiste en
golpear en los morteros
acompasada y unánimemente durante
la ocultación para que la luna
no muera...
Se abre el silencio ante el eclipse de luna...
Recuerdo
cuando
en la niñez
la casa se llenaba de tinieblas.
Cuando en la aldea se cumplían los presagios
bajo el dedo de Dios.
Cuando
se ocultaba en la torre occidental del castillo.
Cuando
Quetzalcóatl asentaba el largo vuelo
con las alas desplegadas.
Cuando
el terror corría por las sendas vírgenes
de la lengua.
Las bacanales de la danza blanca
se hunden en la oscura oceanía,
pues el errante Ulises
viaja monologando espacios...
Por esas cosas del hombre,
la sonrisa ingenua del día
halló los trabajos de la fuga y el cariño.
Por esas cosas...
ya no se desnuda la luna en las nocturnas aguas del Mishqui...
Mayup Maman yace muerta en la arena...
El peso del mundo boca arriba
se abre el pecho de un dolor antiguo.
Y el cielo cae
y la poesía enceguece
en los callados morteros de las madres de Huaico Hondo
su destierro.
Mi corazón golpea; de haber sido por mis manos
también ellas hubieran invocado
la vida.

José Luís Grosso

jueves, 13 de agosto de 2009

POESÍA DE SANTIAGO DEL ESTERO


TE LLEVO EN MÍ


Te llevo en mí

recorriendo los ríos subterráneos

del destierro.

La memoria genética del sueño

te contempla

raíz

paloma

cielo.

Una inmensa soledad

estremece mis tardes.

Estoy sola de ti

y en mi horizonteuna bandada de pájaros celestes

ha plegado sus alas.

¿Dónde estás cuando estás

a la hora de los gritos?

¿dónde pusiste el canto

dónde el alba?

Salvaje y frutecido amor

te necesito.

(Selva Yolanda Ramos)



EN EL DORADO MEDIODÍA DANZA


En el dorado mediodía danza-

La he visto en luz cuajada de repente

tentando hoja por hoja los follajes

hasta lograr la copa concertada

en la tarea azul de su antemúsica.

Danza igual que las risas en los ojos

hasta rozar la veta de la sangre,

-el viento de sus pies rasga la hierba

con el paso fugaz que olvida el rastro

sin peso al hilo de la tierra atenta

creciendo al beso de la luz dorada,-

danza igual que las brisas hacia el fondo

-oh la perenne viva, la gozosa,

y huye como llevada de la mano.

Bernardo Canal Feijóo

sábado, 25 de julio de 2009

POESÍA DE SANTIAGO DEL ESTERO

Noche en el campo (Antonio Cruz)

ALGO DE TI ESTÁ EN LA NOCHE

Algo de ti está en la noche, labriego.
Y sin embargo, duermen los surcos.
Ya no perteneces a la noche ni a la senda.
Caes por las hojas del otoño
como los besos tristes que se llevan el olor del estío.
Está olvidándote el descanso de la reja.
El oeste ha visto pasar los leñadores en el rumbo de sus bosques lejanos
y tus dedos ya no tienen caricias de agua.
Ya sé que tu arado está muerto
brotando verbenas en algún poniente extinto
yo sé que en tus trojes ha callado la tarde
y la siesta en tus barbechos sólo inventa el recuerdo.
Y sin embargo, algo de tu modo silvestre tiene el aire,
labriego muerto.

Clementina Rosa Quenel



Ocaso en Salavina (Antonio Cruz)
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WATUKUY
(Melancolía)

_______________Del libro Ashpa Súmaj (2003)

XII

Al final de los tiempos
donde el silencio es canto y letanía
ya no sufro la espera desdichada
de la lóbrega muerte.

He descubierto en las palabras
la permanencia gloriosa de la vida.

Antonio Cruz


Ocaso de Otoño (Antonio Cruz)
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EL VIEJO SUEÑO DEL HOMBRE

Donde termina tu vuelo
a un jilguero pregunté
donde los pájaros mueren
me respondió y se fue…
lo besé con la mirada
¡Cómo su muerte envidié!

Donde termina su trino
le pregunté al ruiseñor
donde nace y muere el viento
cantando me respondió…
Sigue mi vuelo cantando
y llegarás como yo.

En una jaula sin puertas
vive cantando el zorzal
que recogí estando herido
ahora no quiere volar…
En la celda de tus labios
¡Ay! me quiero demorar

No tengo miedo a la muerte
esa noche sin final…
donde los pájaros mueren
mi canto me llevará…
porque mi canto es un ave
que canta a la libertad

Hay señor de los poderes
que no aprendiste a cantar
donde los pájaros mueren
nunca podrá llegar…
porque en un ave de piedra
tu alma se convertirá.

Pablo Raúl Trullenque



Claroscuro Rosado (Antonio Cruz)

MUÑECA QUE DICE SÍ Y NO
Me pierde me abandona
me sostiene
su nombre invade mis papeles
me complica la existencia
ella es mi manera de vivir
última entre las esclavas de ojos azules
has vuelto y miras todo ésto
los escombros de los días sin vos
mi alfabeto arrasado
la lámpara que una mano desierta apagaba hacia el amanecer.
Sin embargo
estoy feliz
de haber estado triste tanto tiempo
al fin y al cabo
estoy loco de nosotros dos
tan semejantes tan cómplices
en acechar las mismas visiones

Carlos Virgilio Zurita

miércoles, 13 de mayo de 2009

ALBERTO TASSO



AUTORRETRATO

De huesos soy
muy corazón adentro.
De huesos soy. Por si la luz me toca
de sombras soy
y como un viento negro que sopla
de mi entraña
es esta vida, luminosa y oscura.
Ando de a pie
tanteando como un ciego las figuras.
Me inclino como un árbol ante el viento
que ni cede
ni cae.
Ando en extremidades por la tierra

Alberto Tasso

CARLOS EDUARDO FIGUEROA

___________________________Fotografía: Calle Desierta (Antonio Cruz)

VISIÓN DEL EXILIO

El exilio es un viaje de ida,
El zarpar de un barco en la alta noche furtiva.
Es también un viaje interior,
una inquietud, un dolor,
¡las heridas de la cruel ausencia!
Obligados senderos nos llevan
por insensibles ciudades oscuras
donde la casa paterna está ausente,
esa que palpita desde la lejanía
cual gaviota en el mar herida.

Carlos Eduardo Figueroa

MARCELA PÉREZ BOGADO

LUNA (Fotografía de Antonio Cruz)



Mi eterno amigo

Cuando duermen las estrellas
y la luna es apenas
una imagen fantasmal,
recurro a tus frases milenarias
y me postro ante el altar:
Agradezco los momentos
( felices perlas en la profundidad
del mar );
mi familia, un amigo
(el faro equidistante en mi soledad )
la vida, los sueños
(tras tanta locura-realidad).
Enseguida me levanto,
ato mis dudas a tu Ser
y recorro los senderos
en tus brazos.
(y me doy cuenta,
porque en la arena
solo hay un par de pasos.)

Marcela Pérez Bogado

viernes, 6 de marzo de 2009


Definiciones para esperar mi muerte
Puedo cerrar los ojos
lejos de las pequeñas sonrisas que conozco.
Escuchando estos ruidos recién llegados.
Viendo estas caras nuevas.
Como si de pronto
los mil lentes de la locura
me trasladaran a un planeta ignorado.
Estoy lleno de voces y de colores
que juraron acompañarme hasta la muerte
como amantes resignadas
al breve paso de mi eternidad.
Sé que hay recuerdos que querrán abandonarme
sólo cuando mi cuerpo hinche un hormiguero sobre la tierra.
Sé que hay lágrimas largamente preparadas para mi ausencia.
Sé que mi nombre resonará en oídos queridos
con la perfección de una imagen.
Y también sé que a veces dejará de ser un nombre
y será sólo un par de palabras sin sentido.
Estoy lleno de voces y de colores.
Unas veces recogidos en el sonambulismo de la marcha.
Otras, inventados tras mi propia soledad.
Con ello se integrará un cortejo final de despedida.
Se cambiarán en lágrimas y palabras piadosas.
Pero hoy, en medio de lo que todavía no he podido amar,
evoco a los marinos encerrados en las paredes altas de la tormenta;
a los soldados caídos sobre las yerbas lejanas;
a los peregrinos que duermen bajo la sombra de árboles innominados;
a los niños que yacen contemplando el yeso de los hospitales
y a los desesperados, que entregan el último gesto
frente al paisaje final e instantáneo de la demencia.