domingo, 30 de septiembre de 2018

ILDIKO VALERIA NASSR - Jujuy



Poemas inéditos
ildiko nassr, Jujuy, invierno de 2018

Siempre le decían: sé como los árboles
Le daba miedo que sus pies se convirtieran en raíces
Había mucho mundo por conocer aún
Sé como los árboles, le decían
Y se sentaba a contemplar aquellos que eran sus favoritos
Conversaba con ellos
Los abrazaba y limpiaba sus hojas
Observaba sus cambios y la sabiduría al dejar ir partes suyas
en el ciclo de la vida

los árboles presencian el camino
silentes guardianes
lloran y aguardan

No somos más que frutos dispersos de un árbol
que no ha transformado sus raíces en alas
gracias al deseo profundo de tocar las nubes,
de alcanzar el sol
de bordar un destino lleno de líneas
y belleza

Sé como los árboles

mi infancia estuvo rodeada de árboles:
pinos sangrantes a los que quería sanar de sus heridas
/el amor todo lo puede, yo te sanaré con él/
los abrazaba y me demoraba en esos abrazos
/su sangre en mi ropa significa que me llevo su dolor/
Perales, durazneros, un ciruelo y muchos más
ofrecían sus frutos para nuestro alimento
con una música particular nos llamaban para su ofrenda silenciosa
¿dónde están ahora? ¿dónde se han ido? ¿a qué remoto lugar los llevaron sus raíces?
¿a quiénes alimentarán ahora? ¿cuáles serán sus conversaciones?
¿dónde la semilla que germinó fecunda en el vientre de la tierra?


Este es el tiempo del cambio
del frío y los atardeceres
Aquí yacen los débiles
Los más fuertes convierten el polvo
en belleza y profundidad
Los árboles esperan
Vos no esperés


la palabra de ese otro
taladra y enferma
y ¿si se equivocara?
¿cómo reaccionaría mi cuerpo?
¿y mi alma?
¿todavía tengo un alma?
acaso ya la entregué demasiadas veces
y es hora de pagar
con partes de mí


¿dónde está la poesía?
pregunto
porque donde yo pensaba
encontrarla
nunca estuvo


Siempre hubo una tristeza inexplicable en mí
un sentimiento que me hundía como un ancla
voces que me llamaban en la madrugada
desde cuerpos fantasmas y querían llevarme
intentaba detener el tiempo, acallar su llamado
Ahora comprendo que mi tristeza
no detendrá ni la primavera ni el crecimiento de las hierbas


Aunque les tengo miedo
Cruzo descalza el patio
Lleno de sapos.
Ellos cantan pidiendo
Una lluvia que nunca llega
Mientras mis saltos
Me llevan por nuevos destinos.


*Ildiko Nassr (Río Blanco, Jujuy, Argentina, 1976) ha publicado libros de poemas (Reunidos al azar, 1999; La niña y el mendigo, 2002; y en coautoría Ser poeta, 2007), de cuentos (Vida de perro, 1998) y de microrrelatos (Placeres cotidianos, 2007; Animales feroces, 2011; y Ni en tus peores pesadillas, 2016). Sus microrrelatos han sido incluidos en recopilaciones como la de Laura Pollastri, El límite de la palabra. Antología del microrrelato argentino contemporáneo (Menoscuarto, Palencia, 2007) y Monoambientes. Microrrelatos del Noroeste Argentino, 4 voces de la microficción argentina (Buenos Aires, 2009), entre otras. Estos poemas son inéditos.

viernes, 31 de agosto de 2018

VICKY CHINCARINI (Tucumán)




ORACIÓN

Me despierto y pido por el pan,
el nuestro pan de cada día
sin las santificaciones del Nombre,...
por la miseria de los miserables,
por los ausentes,
por mí, que soy también mi hermano,
por el tiempo de todos, casi muerto,
pero en el límite me quedo,
en la ansiedad como testigo.

Con la palabra enferma
sólo puedo asumir la mansedumbre
de los que agitan al aire
abanicos de manos
y ya no se beben las lágrimas.

No puedo volver a gritar
que se detengan
porque cuando golpeen a mi puerta
deberé abrir.


LUCIÉRNAGAS

Se deslizan en las sombras
sin un parpadeo.

Me concentro
en esa estela luminosa
y vuelvo en mí.

Cuando llega la luz
sospecho que me buscan
para descubrir mis oscuridades.


VIEJOS DÍAS // DÍAS NUEVOS

Esta chica tiene pájaros en la cabeza
decía mi madre
y los hacía responsables
de que cada día
yo estuviera más cerca de la luna.

Con ellos viajé en palabras,
en actos,
en falsas sumisiones
y en certeras rebeldías
hasta que mutaron
en estos pájaros de fuego,
siempre al ras de otros vuelos.

Y aquí estoy, madre,
imaginando tu sonrisa,
con mi terrenal albedrío,
con mis muchos soles,
con mis tantas lunas.


REFERENCIAS PERSONALES

Viajo
entre mundos dispersos
con pequeños bienes:
un nombre heredado,
una magia elemental y simple,
esta voz
y demasiadas formas de mirar.

Me seducen
las palabras ajenas.

Nada saben de mí
la torpe vanidad
ni los escapes.

En el sueño
de héroes o mártires
no me reconozco.

No siempre
la realidad se impone.


OSCURIDADES

La noche opaca las ventanas
pero ilumina mi ojo
y otros ojos lejanos.

Nos convocan los mismos habitantes:
el perro dormido bajo un árbol,
un gato sobre un filo de tejas,
dos o tres ratas que orillean los cordones,
un grillo quién sabe dónde.

Todo se sustenta
en esa extraña certeza que diluye
el vuelo de las sacrílegas
palomas sin campanario
o la temperatura
de un café que espera.

Los límites confunden
el aquí-allá, el dentro-fuera
mientras una mano y otra y otra
dibujan ondas en los vidrios
de sus propias aberturas
para seguir adivinando,
con idénticos giros,
en una oscuridad
que nunca es pretérita.


ESTE HOMBRE

Este hombre
ya no tiene música en las piernas.
Tal vez la tuvo
y sus acordes quedaron
en los días de euforia.
Tiene, sí,
memoria de acequias y de arroyos,
de selvas, de patios y de plazas.
Desde allí renace
su niñez con madre en la ventana,
con hermanos por veredas
calcinadas de eneros.
Ahora, el bastón le devuelve la estatura,
un andar con silencios en la espalda,
dolores que no cuenta,
y enormes cicatrices
ocultas en una ironía
que él mismo ignora
de dónde viene.
Ya no sabe
de lluvias,de soles o de nieblas
sino de un gesto demorado y débil.
Yo lo miro
entre pausas donde compruebo
que yo nunca tuve música en las piernas.
Un día de éstos
me quedará el bastón y su armadura
para enfrentar idénticos molinos.


 VICKY CHINCARINI: Publicó dos libros de poemas: “Íntima patria” y   ”Los juegos”. Participó, entre otras, en la antología de microrrelatos “Cuaderno Laprida”. Fue secretaria de la S.A.D.E. y de la Asamblea de Escritores en Tucumán. Coordinó el taller literario de la Peña Cultural “El Cardón” en el período 2003- 2017. Nació y vive en San Miguel de Tucumán.  


jueves, 26 de julio de 2018

ALEJANDRO NICOTRA (Córdoba)


El viejo poeta
Allá al fondo,
como una madre o una muerte,
la montaña nevada;
y a su lado,
las hojas nuevas de los árboles, labios
de balbuceo y aleluya....
Sube,
hablando a solas,
despidiéndose.
Bar otoño
En medio del humo
y la confusión de las voces y las luces
cae una hoja
apenas
una hoja
de árboles distantes
y leo, una vez más
la escritura del amor

como en las manos o en los ojos
ofrecidos, sonrientes
en una hoja
de relámpagos ocres
que brilla y que se extingue
con su verdad, sus días
sobre la noche
ciega
de la ciudad.
Canción
Podré reír o llorar o amar o combatir:
detrás de la risa, el llanto, el fuego,
habrá unos ojos matinales, serios,
y unas hojas de álamos en el cielo.

También
detrás de mis palabras
estarán esas hojas y esos ojos.

Y en mis palabras.

Ojos con que me mirará la muerte;
hojas vivas de Dios
en octubres y marzos y noviembres.
Cielo
Detrás de las torres y el humo
hay una hora de ángeles extendidos
pero ya no sabemos qué anuncian.

Poblado de perfiles sin destino aparente
el cielo es, entonces, igual a tu ausencia
y si un ala o un brazo o una cabeza se apagan
volvemos a las calles, damos la espalda
-incrédulos de milagros-
a la fiesta y las máscaras de la noche.
Ciudad
Enredado en la trama de las calles
zumba el corazón su agonía.

(¿Y ésta será tu muerte?)

Hay una plaza: frondas.
Y una fuente en el centro de la plaza.

¿Qué dice el agua cuando sube
y cae
sobre el agua? ¿Una hoja
a otra hoja?
Hay una conversación interrumpida.

(¿Y has de morir de nada,
de silencio?)

Alejandro Nicotra nació el 15 de enero de 1931. Licenciado en Letras en la Facultad de Filosofía y Letras (UNC, 1959). Publicó una decena de libros, tales como El tiempo hacia la luz (1967); Detrás, las calles (1971); Puertas apagadas (1976); Lugar de reunión (1981); El pan de las abejas y otros poemas (1983); Desnuda musa (1988); Hogueras de San Juan (1993); Cuaderno abierto (2000); Lugar de reunión, obra poética (1967-2000) (2004); El anillo de plata (2005) y De una palabra a otra (2008). Trabajó como Profesor de Lengua y Literatura en Institutos de Enseñanza Media y Superior de Villa Dolores (1959-89). Colaboró con los diarios La Nación (PK), La Prensa (PK), La Capital, La Gaceta de Tucumán, La Voz del Interior, entre otros. Director de Cultura de la Municipalidad de Villa Dolores (1992). Miembro Correspondiente de la Academia Argentina de Letras. Recibió, entre otros premios, la Faja de Honor otorgada por la Sociedad Argentina de Escritores (1977), El Premio de la Fundación Konex del quinquenio 1984 – 1988, el Premio Esteban Echeverría (1991) y Premio Consagración del Gobierno de la Provincia de Córdoba.

Los poemas fueron seleccionados de la página Web de la Fundación Argentina para la poesía disponible en  http://www.letrasargentinas.com.ar/Poemas.asp?autor=2483
La imagen fue tomada del sitio Web de kla Fundación Konex



viernes, 1 de junio de 2018

FABIÁN CASAS (Buenos Aires)




SIN LLAVES Y A OSCURAS
Era uno de esos días en que todo sale bien.
Había limpiado la casa y escrito
dos o tres poemas que me gustaban.
No pedía más.

Entonces salí al pasillo para tirar la basura
y detrás de mí, por una correntada,
la puerta se cerró.
Quedé sin llaves y a oscuras
sintiendo las voces de mis vecinos
a través de sus puertas.
Es transitorio, me dije;
pero así también podría ser la muerte:
un pasillo oscuro,
una puerta cerrada con la llave adentro
la basura en la mano.


BRUNO
Las plantas reverdecen
soportando la violencia del verano.
Tomás la regadera, el torso al desnudo
en el sol; tus ojos que se fijan
en un cielo límpido
y el viaje que termina.

Todo está como lo dejaste:
el barco en una mañana brumosa,
un hotel frío instalado en otro idioma
y esta casa, donde posaste el radio
de tu imaginación, y crecí en él.


A MITAD DE LA NOCHE

Me levanto a mitad de la noche con mucha sed.
Mi viejo duerme, mis hermanos duermen.
Estoy desnudo en el medio del patio
y tengo la sensación de que las cosas no me reconocen.
Parece que detrás de mí nada hubiese concluido.
Pero estoy otra vez en el lugar donde nací.
El viaje del Salmón
en una época dura.
Pienso esto y abro la heladera:
un poco de luz desde las cosas
que se mantienen frías. 


DESPUÉS DE LARGO VIAJE
Me siento en el balcón a mirar la noche.
Mi madre me decía que no valía la pena
estar abatido.
Movete, hacé algo, me gritaba.
Pero yo nunca fui muy dotado para ser feliz.
Mi madre y yo éramos diferentes
y jamás llegamos a comprendernos.
Sin embargo, hay algo que quisiera contar:
a veces, cuando la extraño mucho,
abro el ropero donde están sus vestidos
y como si llegara a un lugar
después de largo viaje
me meto adentro.
Parece absurdo: pero a oscuras y con ese olor
tengo la certeza de que nada nos separa. 

NO ESTOY EN BATA COMIENDO NARANJAS AL SOL
Por la mañana
miro mi cara
en el espejo del baño.
Hasta hace un rato,
resucitada,
mi madre atravesaba un campo
con su bata roja.
Pero ahora estoy despierto:
finalmente, todo es natural.
Abro la canilla
y me inclino para lavarme.
Siento el ruido del agua
contra el vientre de la pileta
-pelos muertos
en el mármol blanco-. 

UNA OSCURIDAD ESENCIAL

Hay una oscuridad esencial en esta calle.
Un único farol ilumina el contorno
y árboles domesticados, altísimos,
producen una música de acuerdo al viento.
Miro a mi perro,
una conciencia a ras del piso
que hurga y mea en la tierra
y pienso en mí, hundido
en el lenguaje, sin oportunidad,
sosteniendo una correa que denota
lo que fue necesario para estar unidos. 



Fabián Casas nació en Buenos Aires el 7 de abril de 1965 en el barrio de Boedo. Estudió en la escuela Martina Silva de Gurruchaga. Se licenció en Filosofía. A los veintiún años, dos semanas antes de su boda, decidió irse a viajar y abandonarlo todo, viajó durante dos años recorriendo el Norte argento, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y pasó más de seis meses en el Amazonas. A los treinta años entró en Clarín donde desarrolló gran parte de su carrera periodística que siguió en diario deportivo Olé, la revista deportiva El Gráfico, y El Federal. Su carrera literaria se inició también en los noventa con la fundación de la revista de poesía 18 Whiskys, junto con otros poetas de su generación, como José Villa, Daniel Durand, Darío Rojo, Ezequiel Alemián, Mario Varela y Eduardo Ainbinder. La publicación editó sólo dos números, pero tuvo amplia repercusión en el ambiente literario de la capital de la Argentina. Para la misma época, publicó "Tuca", su primer poemario, que fue señalado como emblema de una corriente objetivista. En 1998 participó del Programa Internacional de Escritores de la Ciudad de Iowa, EE.UU. En 2007 recibió en Alemania el Premio Anna Seghers. Poeta, narrador, ensayista y periodista, es una de las figuras destacadas de la llamada «generación del '90»en la Argentina.


Los poemas y la fotografía fueron tomados del sitio Web el placard. Disponible en http://el-placard.blogspot.com.ar/2010/07/poemas-de-fabian-casas.html
La biografía se corresponde a la que publica Escritores.org y está disponible en: https://www.escritores.org/biografias/5497-casas-fabian

lunes, 30 de abril de 2018

EDUARDO BELLOCCIO (Villa María - Córdoba)


MUJER

Mujer de la instancia joven,
de la sonrisa perenne
de los ojos decisivos
de la manos que acompañan la palabra
de mi alocada carrera contra el tiempo
de la estrella de ayer
de la rosa de hoy
del niño de mañana.
Mujer de la inspiración nueva,
de mi mente disparada hacia tu mente,
de los tremendos galopes del corazón,
de las copas de mi júbilo,
de tu llanto mojando mi solapa,
de mi boca trepando hasta tu frente.
Mujer que espantas soledades,
que azotas el silencio,
que agotas mi pena,
y que bañas de cariño mi corazón de piedra,
no reniego de mi suerte
si cuando estoy contigo
estoy más lejos de la muerte.


VILLA MARÍA EN SEPTIEMBRE

En el verde aire de septiembre
un manso río de sauces cabalga
sobre el frío polvo ciudadano.
Verde claro, verde oscuro, verde nuevo,
como las luchas y vanidades de los hombres,
la primavera trae su luz de amor eterno
en un sinfín de besos alunados.
Quién dibuja un horizonte de paraísos en la vida?
Quién levanta la voz de la esperanza?
Quién describe nuestros sueños en la tierra?
Quién le canta a la ciudad amada?
Quién se olvida de las calles polvorientas?
Quién rescata las liturgias en el alba?
Villa María va pintando sus plazas
de jacarandaes, rosas y lapachos,
mientras la raíz sideral del viento
conmueve la umbría soledad del ceibo,
y el sol cotidiano busca su rutina
de atardecer ensangrentado.
Ya en el túnel de las voces repetidas
ya en el rostro de los hombres del pasado,
yo proclamo que mi ciudad estremecida
es una memoria sublime del trabajo.


LLAMÁNDOLA

Bernardino Calvo
piensa antes de morir...
En el ciego nombre de la noche
tallan las palabras grises
como árboles grises,
como pecados grises.
Todo tiene el especial sabor
de los sueños cumplidos de la infancia,
de los hijos entregados a la vida,
de los encantos perdidos en la cara.
Es el tañido de una palabra que cae dura,
con todo el peso
de la realidad devastada,
de la muerte que me acecha en el alba.
Final.
Es la invitación especial
para encontrarme con mis pares
y hablar con los hombres de la historia
y razonar el origen del origen.
Sólo me salva nombrarla entre dientes
y rescatar la memoria de sus labios,
para traerla a mi lado
en el beso de luz que me queda,
ahora
que mi vida se acaba.


AMARTE ASÍ

Puedo amarte sin historia, sin tiempo, sin testigos.
Amar al río de tu sangre, el mar profundo de tus ojos
y naufragar amando aún tus besos.
Puedo amar tu corazón y sus latidos
y amar las ruinas de tus recuerdos,
los cinco sentidos tuyos y el absurdo de tus desvelos.
Amar tu voz que me estremece
y el sol que palpita en tu pecho.
Amar tu frente y los dedos de tus manos
que acarician en mi cielo.
Puedo amarte las penas, la sonrisa, y tu Dios bueno…
y los segundos y la horas que vuelas en mi sueño.
Puedo amar el ocaso que transite por tu pelo.
Y cuando el telón de la vida caiga triste como un velo
amarte como nunca,
más que nunca
también puedo.

Eduardo César Belloccio (Villa María, Córdoba 4 de abril de 1951) . Poeta y gestor cultural de vasta trayectoria nacional e internacional. Entre las muchas actividades realizadas,  ha publicado numerosos libros, ha brindado recitales poéticos en Argentina y en el extranjero. Se ha desempeñado durante años como secretario y más tarde como presidente de la SADE de Villa María (cargo que ejerció durante los años 2005 y 2013. Ha sido motor impulsor de numerosos eventos relacionados con la literatura y la cultura en su ciudad natal, entre los que podemos mencionar su actuación como Co-organizador de los Encuentros de poetas latinoamericanos de la SADE V. María años 2006/07 y los V Juegos Florales Villa María  Octubre de 1999. Su vasta trayectoria como gestor cultural lo ha llevado a ser referente indiscutido de la cultura (sobre todo la literatura) de Villa María. Ha publicado los siguientes libros: Después de Ayer (1987), Encargos del Alma (1998), obra poética de la cual  se han realizado varias ediciones, La memoria de los sueños  (2001), también con varias reediciones, Amarte Así ( 2011).
Tiene tres libros de poesía inéditos. Participa en numerosas antologías y ha recibido numerosos premios y reconocimientos.


sábado, 31 de marzo de 2018

JACOBO REGEN (Salta)



   Umbroso mundo 
                                   Hay jardines que no tienen ya países
                                                                          Georges Schehadé
Umbroso mundo,
seguiremos siempre
poblando de fantasmas verdaderos
tus países ausentes.
Así, lejos de todo,
crecerá en el olvido un árbol verde
a cuya sombra vamos a dormirnos
hasta que alguna vez el sueño nos despierte.


   Tatuajes 
                         a Marcelo Sutti

Yo creo en las palabras
que son carne y espíritu:
tatuajes repujados
a punta de cuchillo.


   Hoguera

El aire va leyendo
con sus ojos de ausencia
las páginas de un libro
que consume la hoguera.

El humo cadencioso
se despide, se aleja…
Lo saludan cenizas
y mariposas muertas.


   Manco 
                     a Holver Martínez Borelli

El manco lleva el aire de su mano
como una piedra en el bolsillo.


   Proposición

¿Conoces tú mi paradero?
Si sabes algo, dímelo.
Y cuéntame de aquel muchacho candoroso.
Si alguna vez llegas a verlo
no le ocultes que te has casado,
que tienes varios hijos.
Y nunca te enternezcan
su terquedad, sus ruegos.
Adóptalo como criado.
¡Sería tan hermoso para él!
Cuidaría el jardín de tu casa,
lavaría los pañales de tus pequeños,
saludaría humildemente a tu marido.
¡Es tan bueno!  
Pero que tu indulgencia
no vaya nunca más allá.


   Corrector

Yo soy, no más, un corrector de pruebas.
No dije nunca nada de mí mismo
porque desconocía los acentos
que caen en mis vértebras profundas.


   Vejez

Vino a cobrarlo todo:
las trampas del amor, sus ademanes,
y estos turbios espejos
que se avergüenzan de mirar a nadie.

Poeta nacido en Campo Quijano el 5 de enero de 1935, escribe desde niño y representa hoy la más alta literatura. Dice Miriam Fuentes: "Su poesía refleja palabra y acto, posee la síntesis coherente, limpia y fiel de quién ya lo ha visto todo, de quien ya profundo e intenso como un pozo ha vivido adentro de la piel misma y breve del verso".
Publicó, desde la década del 1960, varios libros de poesía; entre ellos: "Seis poemas" (1962)  "Canción del ángel" (Tucumán -1964)  "Umbroso mundo" (Córdoba - 1971) "Canción del ángel y otros poemas" (1971), que reúne el publicado en Tucumán con 13 poemas más.
En 1984 se editó, por medio de la Dirección General de Cultura de Salta, su obra "El vendedor de tierras", que fuera distinguido con el Primer Premio Concurso Anual de Poesía para Autores Éditos. En 1991 apareció su antología "Poemas reunidos".