jueves, 26 de julio de 2018

ALEJANDRO NICOTRA (Córdoba)


El viejo poeta
Allá al fondo,
como una madre o una muerte,
la montaña nevada;
y a su lado,
las hojas nuevas de los árboles, labios
de balbuceo y aleluya....
Sube,
hablando a solas,
despidiéndose.
Bar otoño
En medio del humo
y la confusión de las voces y las luces
cae una hoja
apenas
una hoja
de árboles distantes
y leo, una vez más
la escritura del amor

como en las manos o en los ojos
ofrecidos, sonrientes
en una hoja
de relámpagos ocres
que brilla y que se extingue
con su verdad, sus días
sobre la noche
ciega
de la ciudad.
Canción
Podré reír o llorar o amar o combatir:
detrás de la risa, el llanto, el fuego,
habrá unos ojos matinales, serios,
y unas hojas de álamos en el cielo.

También
detrás de mis palabras
estarán esas hojas y esos ojos.

Y en mis palabras.

Ojos con que me mirará la muerte;
hojas vivas de Dios
en octubres y marzos y noviembres.
Cielo
Detrás de las torres y el humo
hay una hora de ángeles extendidos
pero ya no sabemos qué anuncian.

Poblado de perfiles sin destino aparente
el cielo es, entonces, igual a tu ausencia
y si un ala o un brazo o una cabeza se apagan
volvemos a las calles, damos la espalda
-incrédulos de milagros-
a la fiesta y las máscaras de la noche.
Ciudad
Enredado en la trama de las calles
zumba el corazón su agonía.

(¿Y ésta será tu muerte?)

Hay una plaza: frondas.
Y una fuente en el centro de la plaza.

¿Qué dice el agua cuando sube
y cae
sobre el agua? ¿Una hoja
a otra hoja?
Hay una conversación interrumpida.

(¿Y has de morir de nada,
de silencio?)

Alejandro Nicotra nació el 15 de enero de 1931. Licenciado en Letras en la Facultad de Filosofía y Letras (UNC, 1959). Publicó una decena de libros, tales como El tiempo hacia la luz (1967); Detrás, las calles (1971); Puertas apagadas (1976); Lugar de reunión (1981); El pan de las abejas y otros poemas (1983); Desnuda musa (1988); Hogueras de San Juan (1993); Cuaderno abierto (2000); Lugar de reunión, obra poética (1967-2000) (2004); El anillo de plata (2005) y De una palabra a otra (2008). Trabajó como Profesor de Lengua y Literatura en Institutos de Enseñanza Media y Superior de Villa Dolores (1959-89). Colaboró con los diarios La Nación (PK), La Prensa (PK), La Capital, La Gaceta de Tucumán, La Voz del Interior, entre otros. Director de Cultura de la Municipalidad de Villa Dolores (1992). Miembro Correspondiente de la Academia Argentina de Letras. Recibió, entre otros premios, la Faja de Honor otorgada por la Sociedad Argentina de Escritores (1977), El Premio de la Fundación Konex del quinquenio 1984 – 1988, el Premio Esteban Echeverría (1991) y Premio Consagración del Gobierno de la Provincia de Córdoba.

Los poemas fueron seleccionados de la página Web de la Fundación Argentina para la poesía disponible en  http://www.letrasargentinas.com.ar/Poemas.asp?autor=2483
La imagen fue tomada del sitio Web de kla Fundación Konex



viernes, 1 de junio de 2018

FABIÁN CASAS (Buenos Aires)




SIN LLAVES Y A OSCURAS
Era uno de esos días en que todo sale bien.
Había limpiado la casa y escrito
dos o tres poemas que me gustaban.
No pedía más.

Entonces salí al pasillo para tirar la basura
y detrás de mí, por una correntada,
la puerta se cerró.
Quedé sin llaves y a oscuras
sintiendo las voces de mis vecinos
a través de sus puertas.
Es transitorio, me dije;
pero así también podría ser la muerte:
un pasillo oscuro,
una puerta cerrada con la llave adentro
la basura en la mano.


BRUNO
Las plantas reverdecen
soportando la violencia del verano.
Tomás la regadera, el torso al desnudo
en el sol; tus ojos que se fijan
en un cielo límpido
y el viaje que termina.

Todo está como lo dejaste:
el barco en una mañana brumosa,
un hotel frío instalado en otro idioma
y esta casa, donde posaste el radio
de tu imaginación, y crecí en él.


A MITAD DE LA NOCHE

Me levanto a mitad de la noche con mucha sed.
Mi viejo duerme, mis hermanos duermen.
Estoy desnudo en el medio del patio
y tengo la sensación de que las cosas no me reconocen.
Parece que detrás de mí nada hubiese concluido.
Pero estoy otra vez en el lugar donde nací.
El viaje del Salmón
en una época dura.
Pienso esto y abro la heladera:
un poco de luz desde las cosas
que se mantienen frías. 


DESPUÉS DE LARGO VIAJE
Me siento en el balcón a mirar la noche.
Mi madre me decía que no valía la pena
estar abatido.
Movete, hacé algo, me gritaba.
Pero yo nunca fui muy dotado para ser feliz.
Mi madre y yo éramos diferentes
y jamás llegamos a comprendernos.
Sin embargo, hay algo que quisiera contar:
a veces, cuando la extraño mucho,
abro el ropero donde están sus vestidos
y como si llegara a un lugar
después de largo viaje
me meto adentro.
Parece absurdo: pero a oscuras y con ese olor
tengo la certeza de que nada nos separa. 

NO ESTOY EN BATA COMIENDO NARANJAS AL SOL
Por la mañana
miro mi cara
en el espejo del baño.
Hasta hace un rato,
resucitada,
mi madre atravesaba un campo
con su bata roja.
Pero ahora estoy despierto:
finalmente, todo es natural.
Abro la canilla
y me inclino para lavarme.
Siento el ruido del agua
contra el vientre de la pileta
-pelos muertos
en el mármol blanco-. 

UNA OSCURIDAD ESENCIAL

Hay una oscuridad esencial en esta calle.
Un único farol ilumina el contorno
y árboles domesticados, altísimos,
producen una música de acuerdo al viento.
Miro a mi perro,
una conciencia a ras del piso
que hurga y mea en la tierra
y pienso en mí, hundido
en el lenguaje, sin oportunidad,
sosteniendo una correa que denota
lo que fue necesario para estar unidos. 



Fabián Casas nació en Buenos Aires el 7 de abril de 1965 en el barrio de Boedo. Estudió en la escuela Martina Silva de Gurruchaga. Se licenció en Filosofía. A los veintiún años, dos semanas antes de su boda, decidió irse a viajar y abandonarlo todo, viajó durante dos años recorriendo el Norte argento, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y pasó más de seis meses en el Amazonas. A los treinta años entró en Clarín donde desarrolló gran parte de su carrera periodística que siguió en diario deportivo Olé, la revista deportiva El Gráfico, y El Federal. Su carrera literaria se inició también en los noventa con la fundación de la revista de poesía 18 Whiskys, junto con otros poetas de su generación, como José Villa, Daniel Durand, Darío Rojo, Ezequiel Alemián, Mario Varela y Eduardo Ainbinder. La publicación editó sólo dos números, pero tuvo amplia repercusión en el ambiente literario de la capital de la Argentina. Para la misma época, publicó "Tuca", su primer poemario, que fue señalado como emblema de una corriente objetivista. En 1998 participó del Programa Internacional de Escritores de la Ciudad de Iowa, EE.UU. En 2007 recibió en Alemania el Premio Anna Seghers. Poeta, narrador, ensayista y periodista, es una de las figuras destacadas de la llamada «generación del '90»en la Argentina.


Los poemas y la fotografía fueron tomados del sitio Web el placard. Disponible en http://el-placard.blogspot.com.ar/2010/07/poemas-de-fabian-casas.html
La biografía se corresponde a la que publica Escritores.org y está disponible en: https://www.escritores.org/biografias/5497-casas-fabian

lunes, 30 de abril de 2018

EDUARDO BELLOCCIO (Villa María - Córdoba)


MUJER

Mujer de la instancia joven,
de la sonrisa perenne
de los ojos decisivos
de la manos que acompañan la palabra
de mi alocada carrera contra el tiempo
de la estrella de ayer
de la rosa de hoy
del niño de mañana.
Mujer de la inspiración nueva,
de mi mente disparada hacia tu mente,
de los tremendos galopes del corazón,
de las copas de mi júbilo,
de tu llanto mojando mi solapa,
de mi boca trepando hasta tu frente.
Mujer que espantas soledades,
que azotas el silencio,
que agotas mi pena,
y que bañas de cariño mi corazón de piedra,
no reniego de mi suerte
si cuando estoy contigo
estoy más lejos de la muerte.


VILLA MARÍA EN SEPTIEMBRE

En el verde aire de septiembre
un manso río de sauces cabalga
sobre el frío polvo ciudadano.
Verde claro, verde oscuro, verde nuevo,
como las luchas y vanidades de los hombres,
la primavera trae su luz de amor eterno
en un sinfín de besos alunados.
Quién dibuja un horizonte de paraísos en la vida?
Quién levanta la voz de la esperanza?
Quién describe nuestros sueños en la tierra?
Quién le canta a la ciudad amada?
Quién se olvida de las calles polvorientas?
Quién rescata las liturgias en el alba?
Villa María va pintando sus plazas
de jacarandaes, rosas y lapachos,
mientras la raíz sideral del viento
conmueve la umbría soledad del ceibo,
y el sol cotidiano busca su rutina
de atardecer ensangrentado.
Ya en el túnel de las voces repetidas
ya en el rostro de los hombres del pasado,
yo proclamo que mi ciudad estremecida
es una memoria sublime del trabajo.


LLAMÁNDOLA

Bernardino Calvo
piensa antes de morir...
En el ciego nombre de la noche
tallan las palabras grises
como árboles grises,
como pecados grises.
Todo tiene el especial sabor
de los sueños cumplidos de la infancia,
de los hijos entregados a la vida,
de los encantos perdidos en la cara.
Es el tañido de una palabra que cae dura,
con todo el peso
de la realidad devastada,
de la muerte que me acecha en el alba.
Final.
Es la invitación especial
para encontrarme con mis pares
y hablar con los hombres de la historia
y razonar el origen del origen.
Sólo me salva nombrarla entre dientes
y rescatar la memoria de sus labios,
para traerla a mi lado
en el beso de luz que me queda,
ahora
que mi vida se acaba.


AMARTE ASÍ

Puedo amarte sin historia, sin tiempo, sin testigos.
Amar al río de tu sangre, el mar profundo de tus ojos
y naufragar amando aún tus besos.
Puedo amar tu corazón y sus latidos
y amar las ruinas de tus recuerdos,
los cinco sentidos tuyos y el absurdo de tus desvelos.
Amar tu voz que me estremece
y el sol que palpita en tu pecho.
Amar tu frente y los dedos de tus manos
que acarician en mi cielo.
Puedo amarte las penas, la sonrisa, y tu Dios bueno…
y los segundos y la horas que vuelas en mi sueño.
Puedo amar el ocaso que transite por tu pelo.
Y cuando el telón de la vida caiga triste como un velo
amarte como nunca,
más que nunca
también puedo.

Eduardo César Belloccio (Villa María, Córdoba 4 de abril de 1951) . Poeta y gestor cultural de vasta trayectoria nacional e internacional. Entre las muchas actividades realizadas,  ha publicado numerosos libros, ha brindado recitales poéticos en Argentina y en el extranjero. Se ha desempeñado durante años como secretario y más tarde como presidente de la SADE de Villa María (cargo que ejerció durante los años 2005 y 2013. Ha sido motor impulsor de numerosos eventos relacionados con la literatura y la cultura en su ciudad natal, entre los que podemos mencionar su actuación como Co-organizador de los Encuentros de poetas latinoamericanos de la SADE V. María años 2006/07 y los V Juegos Florales Villa María  Octubre de 1999. Su vasta trayectoria como gestor cultural lo ha llevado a ser referente indiscutido de la cultura (sobre todo la literatura) de Villa María. Ha publicado los siguientes libros: Después de Ayer (1987), Encargos del Alma (1998), obra poética de la cual  se han realizado varias ediciones, La memoria de los sueños  (2001), también con varias reediciones, Amarte Así ( 2011).
Tiene tres libros de poesía inéditos. Participa en numerosas antologías y ha recibido numerosos premios y reconocimientos.


sábado, 31 de marzo de 2018

JACOBO REGEN (Salta)



   Umbroso mundo 
                                   Hay jardines que no tienen ya países
                                                                          Georges Schehadé
Umbroso mundo,
seguiremos siempre
poblando de fantasmas verdaderos
tus países ausentes.
Así, lejos de todo,
crecerá en el olvido un árbol verde
a cuya sombra vamos a dormirnos
hasta que alguna vez el sueño nos despierte.


   Tatuajes 
                         a Marcelo Sutti

Yo creo en las palabras
que son carne y espíritu:
tatuajes repujados
a punta de cuchillo.


   Hoguera

El aire va leyendo
con sus ojos de ausencia
las páginas de un libro
que consume la hoguera.

El humo cadencioso
se despide, se aleja…
Lo saludan cenizas
y mariposas muertas.


   Manco 
                     a Holver Martínez Borelli

El manco lleva el aire de su mano
como una piedra en el bolsillo.


   Proposición

¿Conoces tú mi paradero?
Si sabes algo, dímelo.
Y cuéntame de aquel muchacho candoroso.
Si alguna vez llegas a verlo
no le ocultes que te has casado,
que tienes varios hijos.
Y nunca te enternezcan
su terquedad, sus ruegos.
Adóptalo como criado.
¡Sería tan hermoso para él!
Cuidaría el jardín de tu casa,
lavaría los pañales de tus pequeños,
saludaría humildemente a tu marido.
¡Es tan bueno!  
Pero que tu indulgencia
no vaya nunca más allá.


   Corrector

Yo soy, no más, un corrector de pruebas.
No dije nunca nada de mí mismo
porque desconocía los acentos
que caen en mis vértebras profundas.


   Vejez

Vino a cobrarlo todo:
las trampas del amor, sus ademanes,
y estos turbios espejos
que se avergüenzan de mirar a nadie.

Poeta nacido en Campo Quijano el 5 de enero de 1935, escribe desde niño y representa hoy la más alta literatura. Dice Miriam Fuentes: "Su poesía refleja palabra y acto, posee la síntesis coherente, limpia y fiel de quién ya lo ha visto todo, de quien ya profundo e intenso como un pozo ha vivido adentro de la piel misma y breve del verso".
Publicó, desde la década del 1960, varios libros de poesía; entre ellos: "Seis poemas" (1962)  "Canción del ángel" (Tucumán -1964)  "Umbroso mundo" (Córdoba - 1971) "Canción del ángel y otros poemas" (1971), que reúne el publicado en Tucumán con 13 poemas más.
En 1984 se editó, por medio de la Dirección General de Cultura de Salta, su obra "El vendedor de tierras", que fuera distinguido con el Primer Premio Concurso Anual de Poesía para Autores Éditos. En 1991 apareció su antología "Poemas reunidos".

viernes, 2 de marzo de 2018

INÉS ARÁOZ (Tucumán)





Poema I
Cada cifra del poema
tomaba su valor
del lugar que mis dedos le asignaban
sobre el teclado
Y yo, sin palabras, transcribía
Leía una partitura interna
Una voz en realidad, un sonido
Dios.

Poema II
He cazado a la muerte 
Como si fuera una palabra nueva
La he rodeado, inquirido y bientratado
Hasta he escrito sobre ella
–vida es la palabra que he usado–
y me ufano 
de contemplar a cada instante
su aleteo furioso
en mi corazón. 

ESTE PEQUEÑO BARCO CON SU TIERRA A CUESTAS
En esta misma casa
De cuya navegación me ufano
En el secreto movimiento
De mis células más íntimas
En esta misma casa
Estática
Que construí con la pasión
De quien va a montar su primera obra
El techo de los pobres
El techo de los ricos
El de quien al fin agacha la cabeza
Y entra al mundo
En esta misma casa inserta en una selva
Antes solo Sirio brillando algunas noches
Y en la que florecen los acantos al llegar octubre
En esta misma casa
Y entre sencillos actos repetidos día a día
Como enderezar los cuadros de un costado
O bien del otro
Los primeros de Diciervo que colgara entonces
Cuando con ojos de navegante miraba en lo alto
En las hojas de las palmeras
El leve balanceo de las paredes sin techumbre
Y me preguntaba cómo sellar
Ese último reducto de libertad
Que haría de mi casa un templo
En esta misma casa
Que apenas si ha cambiado su apariencia
Es verdad que los hexágonos del piso
Me traen ahora a la memoria
El cielo de las aguas que en el Mediterráneo bañan
Las playas de Tipazá
Es verdad que el adorable pájaro ptitza
Aletea de cuando en cuando entre estas paredes blancas
Siempre blancas
En esta misma casa
Desde la que me gusta contemplar a las tortugas
Devorando los capullos recién caídos de la rosa china
O el feroz combate de las grandes hormigas que luego
Por la noche
Roerán de a poco la pinotea del cielorraso
En esta misma casa a cuyas puertas y ventanas
Los benteveos acuden en noviembre
A depositar su ofrenda de moras duras
En esta misma casa me pregunto
En qué puerto estoy
¿Es posible que este pequeño barco con su tierra a cuestas
De lapachos y palmeras
Teros guardianes
Y la mirada entrañable de algunos perros
Haya navegado tanto que pueda yo decir
Un hijo tengo y no tengo un hijo?
Jugando con los hilos de la luz
Hacer la propia casa y navegar hacia lo alto
Y el corazón que arde
Girando
Girando
Girando
¿Cómo decir esta misma casa y el poema
Solo buscan la piqueta o el silencio evanescente?
¿Cómo hacer del propio barco la navegación
sin perder el rumbo?
¿Del rumbo hacia lo alto el propio barco?

PRECIOSO LIBRO DE AGUA
Tan esperado como un amante
Y le digo amante
Al amado
Que llega, sí, y se enseñorea
De esos efímeros instantes
En que uno escribe
Con la emoción
En la mano
Libro que sostengo
Y que no he leído
Aún
El verbo, el angélico
De los comienzos
El de la madre
Que sella, por empezar
El coraje
De avanzar a cortos pasos
Sobre la hierba que imperceptiblemente
Crece
Cada mañana me asiste
El mismo verbo
El angélico de cortos pasos
Leño que recién enciende
El calor del hierro
En la cocina
Y una madre prepara
La primera comida para sus niños
Lentitud mis manos
Asomándose al verbo secreto
El libro tiembla entre las manos
¿Es el verbo?
Y dejo correr
Entre sus páginas
Un torbellino
De aguas quietas

Inés Aráoz. Nació en San Miguel de Tucumán, Tucumán, el 9 de enero de 1945. Realizó estudios de música, lengua y literatura inglesa, luthería y lengua rusa.Algunos de sus libros publicados son La Ecuación y la Gracia, Ed. de la Hoja, Bs. As., 1971; Ciudades, Ed. de la Hoja, Tucumán, 1981 (mereció Mención y Recomendación de publicación del jurado del Premio Bienal de Poesía “Ricardo Jaimes Freyre”, 1981, integrado por los poetas Olga Orozco, Raúl Gustavo Aguirre y Roberto Juarroz); Mikrokosmos, El Imaginero, Bs. As., 1985; Los Intersticiales, El Imaginero, Bs. As., l986 (Mención Especial del jurado del Premio Nacional de Poesía 1984-1987, integrado por Elizabeth Azcona Cranwell, María Elena Walsh, Jorge Calvetti y Santiago Kovadloff); Inés Aráoz-Poemas, Plaqueta 28, Ed. El Lagrimal Trifurca, Rosario, 1987; Ría, El Imaginero, Bs. As., l988 (Tercer Premio en el “Concurso Dodero” adjudicado por la Fundación Argentina para la Poesía); Viaje de Invierno, El Imaginero, Bs. As., l990; Las Historias de Ría, El Imaginero, Miramar, l993; Balada para Román Schechaj, Ediciones del Copista, Córdoba, 1997;  La Comunidad (Cuadernos de navegación), Grupo Editor Latinoamericano, Bs. As., 2006; Echazón y otros poemas, Grupo Editor Latinoamericano, Bs. As., noviembre 2008; Pero la piedra es piedra, Grupo Editor Latinoamericano, Bs. As., noviembre 2009; Agüita, Grupo Editor Latinoamericano, Bs. As., octubre 2010; Notas, bocetos y fotogramas, Grupo Editor Latinoamericano, Bs. As., agosto 2011; Rojo torrente de fresas, Editorial Leviatán, Bs. As., marzo 2012; Barcos y catedrales, Selección y Prólogo de María Julia De Ruschi, hilos editora, Bs.As., octubre 2012; Haré del silencio mi corona, Poesía Mayor, Leviatán, Bs. As., noviembre 2013. Al final del muelle, Poesía Mayor, Leviatán, Bs. As., 2016.


Los textos fueron tomados de los blogs Cántico Poesía de Tucumán
La biografía fue recuperada del blog mencionado en primer término.
La fotografía pertenece al sitio Web, http://diceelwalter.blogspot.com.ar


sábado, 3 de febrero de 2018

ALEDO LUIS MELONI – Chaco


Pueblo
Cuatro calles polvorientas,
 un puñadito de casas,
bajo la cúpula verde
de algarrobos y catalpas.

Una iglesia, casi en ruinas,
santificando la plaza.

En la plaza, algunas tipas,
y en las tipas, las cigarras
echando a rodar los ríos
estivales de sus flautas...

Para la dicha es muy poco,
y con ser tan poco, basta.


Coplas
Lo que va de ayer a hoy
por estar globalizados:
ayer éramos nación, 
hoy somos sólo un mercado.

Por la ley del interés,
cuántas veces, cuántas veces
la sentencia de los jueces
no es la sentencia del Juez.

Qué patria paradojal:
mientras la usura enriquece
aquí el trabajo empobrece...
Pero la amamos igual.


Nostalgia
Niña de la ausencia, niña,
hoy estás entre nosotros
como si nunca
te hubieras ido.

Como si todas las cosas
hubieran vuelto a su quicio;
como si nuestra alegría
ya no tuviera enemigos.

Nadie se va para siempre
si no lo lleva el olvido.

Niña de la ausencia, niña,
hoy vuelves en la nostalgia,
que es una red de caminos.


Más coplas
La gente corta las rutas
pidiendo una solución;
y al gobierno qué le va
si ellos viajan en avión.

Cuando veo un perro flaco
y lleno de garrapatas,
por asociación de ideas
-qué pena- pienso en la patria.


La suerte del argentino
la definió un reverendo:
vivir pagando, pagando;
morir debiendo, debiendo. 


Aledo Luis Meloni (Buenos Aires, Srgentina, 1912 – Resistencia, Chaco, 2016) Poeta, educador y periodista. En 1937 se radicó eb Chaco donde ejerció la docencia por más de veinticinco años en escuelas rurales. Posteriormente incursionó en el periodismo. Poeta de verso mayor que sin embargo eligió la copla como métrica preferida, nunca dejó de estar comprometido con su tiempo y su gente. Editó  más de veinte libros de poemas, entre los que podemos destacar: "Tierra ceñida a mi costado", "Costumbre de grillo", "La palabra desnuda", "Don de lágrima", "Memoria y olvido", "Leve fulgor",  "La hora del cierre". y “La tentación de la palabra”. Su obra poética fue vastamente difundida y en vida, recibió numerosas distinciones entre las que destacamos el Doctorado Honoris Causa  otorgado por la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), la designación de “Caballero al mérito”, otorgado por el Gobierno de Italia y su incorporación en 1992 a la Academia Argentina de Letras, como  miembro correspondiente. La fotografía fue tomada del sitio Web Diario Chaco http://www.diariochaco.com/noticia/el-gobierno-decreto-tres-dias-de-duelo-por-el-fallecimiento-de-aledo-luis-meloni